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Quisiera de manera muy especial dedicar este artículo a todo familiar embarcado en la tarea de cuidar a un paciente con demencia, no importa el tipo del que se trate,
para que pueda contar con los elementos que le permitan desempeñarse mucho mejor y lograr el objetivo que se propuso o que le toco vivir. Siempre que estamos frente a una enfermedad solemos pensar automáticamente en medicación que la cure, buscando la fórmula mágica que resuelva el problema. Hasta la fecha no existe desde lo farmacológico, ninguna fórmula de ese estilo para la EA o demencia similar, aunque algunos fármacos ayudan a sobrellevar de mejor manera el modo de vida de los pacientes. Por tal motivo es tan importante prestar atención a todo los elementos no farmacológicos que coadyuvan en este tratamiento, permitiendo acceder al mejor intercambio entre cuidador y paciente. Partiendo de la base que la EA es una enfermedad degenerativa e irreversible, entendamos esto como un límite infranqueable para no recargar con exigencias que podrían volverse en contra del éxito terapéutico. Lo importante a tener en cuenta, cuando estamos frente al diagnóstico definitivo es: 1) Poder elaborar el shock que esto produce para posicionarnos en una realidad que nos permita contar con bases sólidas. 2) Saber que en adelante los roles que se tenían deben invertirse, ya que el enfermo no estará en condiciones de tomar decisiones o cumplir con lo que hasta ese momento realizaba cotidianamente. 3) Buscar la ayuda necesaria desde lo profesional y desde lo afectivo, pues debe saberse y entenderse que no se está solo en esta conflictiva. 4) Adaptar todo lo que sea necesario para seguir permitiendo por todo el tiempo posible la independencia del paciente. 5) Apoyarse en grupos terapéuticos que den contención al enfermo y a sus familiares. 6) Recurrir al médico de cabecera y saber cumplir con las indicaciones que dé para corregir lo antes posible lo que moleste al paciente y a su entorno. 7) Mantener todo el desarrollo social posible para que el tiempo ocupado que tengan permita distracción y aprendizaje permanente. 8) Crear un lenguaje como posibilidad para comunicarse, ya que en ocasiones la enfermedad lleva a perder el lenguaje verbal. 9) Mantener una rutina que dé seguridad al paciente y le permita buen desempeño. En ALMA se da todo tipo de asesoramiento para saber encarar el camino a seguir, y se trabaja directamente con la problemática para fortalecer al familiar y ayudarlo a relacionarse con el ser querido afectado. Para enumerar algunas de las herramientas que se disponen es importante que sepan que también las tareas realizadas en casa son las primeras y más importantes terapias con las que se cuentan. Enumeraremos algunas: LABORTERAPÌA: o sea ocupar al paciente con aquellas cosas que todavía sabe realizar. Por ej: tareas sencillas dentro y fuera de su casa.
Buscar un grupo de pertenencia:
Convocar amigos en su casa para compartir hobbis:
LUDOTERAPIA: o sea participar de todo tipo de juegos:
MUSICOTERAPIA: o sea convocar a través de la música, que permite recordad y rememorar momentos agradables de su vida y mantener otra forma de comunicación y co-participación.
TALLERES DE LECTURA: que permiten mantener la atención y desplegar la interpretación mientras sigue ejercitando la memoria.
GIMNASIA ACTIVA Y PASIVA: para realizar movimiento de articulaciones y músculos manteniendo la tonicidad necesaria que ayudaran a su postura y movimientos.
TEATRO: que les permite proyección de recuerdos y relatos de anécdotas que protagonizan con un estilo propio que los divierte y mantienen alejados de la preocupación. El objetivo de toda psico-educación y psico-estimulación es ocupar espacios de tiempo que mientras sirven de aprendizaje constante simultáneamente activan la memoria y producen gasto energético suficiente para un buen descanso posterior. En la práctica se constata que la aplicación de dichas terapias produce un descenso importante de impulsividad y nerviosismo que permite mejor intercambio del paciente con el entorno, mientras ofrece un momento de descanso o distracción a su cuidador. Las terapias Cognitivas y Conductistas individuales podrán ser realizadas con aquellos pacientes que mantengan un aparato psíquico más integro que le permita mayor participación con el terapeuta. De la misma forma, remito a los familiares a dichas terapias que les serán muy útiles para mejor elaboración y entendimiento de toda la problemática vivida y los ayudarán a compartirla con un profesional de confianza que siempre sabrá orientarlos y acompañarlos y con personas allegadas capaces de colaborar. Dra.Gladis.Rubinetti |